miércoles, 14 de noviembre de 2012

CACERÍA DE BRUJAS EN BOGOTÁ


“Aún  proceden los cazadores de brujas”. Este pensamiento me embargó   en el mismo instante en que el Concejal de Bogotá  Marco Fidel Ramírez, un amable y puritano pastor de iglesia  Neo protestante,  preocupado por el destino moral del mundo y de ¡Cómo es posible que homosexuales tengan acceso a cargos en entidades del distrito”,  de manera formal solicitó al  Canal público distrital  “Canal Capital” que entregara las hojas de vida, salarios y cargos asignados, de personas pertenecientes a la comunidad LGBTI de Bogotá.
El debate se armó y el Concejal abrogándose el título de “Concejal de la familia”  (aunque mi familia no lo quiere ni ver) hizo esta solicitud al director del  canal, el periodista Hollman Morris, quién acudiendo a los principios constitucionales, y obviamente al respeto por la libertad, la intimidad y la  “No segregación”,  principio básico del Alcalde actual y su programa Bogotá Humana Ya y a su vez, primer eje temático del Plan de Desarrollo Distrital;  se negó de manera contundente y procedente a entregar esta información. 
Qué puedo decir ante esto. Nuestro estimado concejal de la familia,  en su intento por evangelizar la ciudad para su iglesia,   y en sus escandalizaciones moralistas que sólo le tocan a él,  con este intento  de solicitar información confidencial del Canal,  da el primer paso para lo que podríamos llamar un nuevo tiempo de cacería de brujas en la ciudad de la no segregación,  ¿Qué intención tiene el solicitar información de la población LGBTI?  ¿Acaso la tendencia sexual de cada sujeto no es problema específico de él mismo?  Ahora podríamos decir qué, para que Hollman Morris entregara la información solicitada a nuestro concejal remedo de Ned Flanders,  reuniera a todos sus funcionarios y les hiciera preguntas sobre su vida sexual,  sus inclinaciones y si se encuentra dentro de las categorías  de los “Bi”, los “Pan”, o cualquier derivación de la diversidad sexual actual.   ¡A quién le importa la tendencia sexual de cada quién!,  ¡Está tan desocupado nuestro concejal Ned Flanders  que no tiene de otra que perseguir a quien no le sigue en su rebaño de ovejas y mulas que lo escuchan cada domingo en su sermón dogmático, radical y totalmente intolerante”.
Este puede ser un inicio de una nueva Cacería de brujas en Bogotá, en una Bogotá que le apuesta al respeto a la diferencia, al ser humano y la libertad del individuo, principios consagrados en la constitución del 91.  Sólo nos queda a nosotros, la sociedad civil, pensar efectivamente en dónde estamos parados, de parte de los cazadores, o del lado de quienes respetan la libertad, la vida y la diferencia,  estamos del lado de un Concejal perteneciente al partido “PIN” que es la fusión de una serie de partidos  dónde la mayoría de sus miembros tienen nexos con el paramilitarismo.
En los últimos días el Concejal Ramírez abandonó el país pues se sintió amenazado por  los mensajes que dejaron la sociedad Civil en las redes sociales.  Su miedo no radica en el temor por su vida, sino por saber que en esta Bogotá,  los tolerantes somos más, aquí no quemamos brujas, aquí respetamos a todos.

martes, 10 de enero de 2012

RECOMENDACIONES PARA EL FIN DEL MUNDO.


Todos andamos aterrados con eso del fin del mundo.  Desde que se hicieron públicas las revelaciones Mayas  por allá en el 99,   la llegada de ese fatídico 12 de diciembre, que es el día doce, del mes  doce del día doce, a las doce  se ha convertido en  un tema de  culto al apocalipsis más tremendo que el apocalipsis mismo,  consagrando el 12  como número fatídico de la destrucción. Situación que nos confunde aún mucho más,  o si no;  ¿acaso no era el trece el número  fatídico? Prueba de ello  está  “Viernes 13”  “Martes 13” y todas esas películas de terror ochenteras sumadas al 13; y  adicionalmente, ¿No fue el hada 13? La que casi mata envenenada a la bella durmiente. Por otro lado cuando no era el 13, era el 6.   Damiancito con sus  tres seis grabados en la frente tal matrícula de carro viejo nos asustó con ese bendito número por años.  Por lo tanto que los mayas no vengan a cambiar  ahora los números fatídicos no tiene nombre; y por lo tanto se les solicita de manera especial que respeten la tradición del terror numerológico  pasando el día de la destrucción universal para el día siguiente, es decir el trece de diciembre, y si no es mucho pedir,  que la pasen para el año que viene, el 2013, permitiendo de esta forma que el planeta explote respetando la tradición y la costumbre heredada por Hollywood, Wal Disney y los Hermanos Grim.  Además de ello porque el 12 de diciembre del presente año cae un miércoles,  y los miércoles lo único extraño que sucede es la presente columna,  de resto,  los miércoles son días olvidados por todo el mundo, o ¿acaso qué película, cuento, o lo que sea pasa un miércoles? En cambio el  13 de diciembre de 2013  es un viernes y por tal se ajusta a lo que venimos solicitando con anterioridad.

Recomendaciones para el fin del mundo.

Si  usted estimado lector alcanza a llegar vivo a presenciar el fin del mundo tenga en cuenta entonces las siguientes sugerencias.

1.       Procure no embriagarse la noche anterior, eso de “ A tomar que el mundo se va a acabar” no es muy recomendable para este acontecimiento,  teniendo en cuenta que escuchar caer meteoritos a la tierra y que exploten volcanes y todo eso que está programado para ese día; y usted con resaca…  Se muere antes que el planeta se acabe.
2.       Procure observar el apocalipsis, armaguedon,  o fin del mundo con lentes especiales con policarbonato de 26mm, si usted presencia el acontecimiento sin los filtros necesarios se podría quedar ciego.
3.       Procure no hacer asados,  se le chamuscan
4.       Las bolas de meteoritos no son para jugar, procure no usarlas como pelotas de beisbol, puede lastimarse usted o incendiar la casa vecina.
5.       La lava que emerge de la tierra no es para cocinar, no se le ocurra ponerle ollas encima.
6.       Si usted es de los que está construyendo un refugio subterráneo, olvídelo,  para qué si cuando salga no va a encontrar  ni cajeros electrónicos, ni una tienda en pie. Se morirá de hambre en el peladero que quede.
7.       Procure realizar sus compras un día antes,  puesto que el día correspondiente al  fin del mundo el comercio atiende hasta medio día.
8.       Si  pretende escapar  en su carro inténtelo hacer una semana antes,  igual, no tiene a donde ir.
9.       Si usted es de los que está en proceso o ya pagó una parte de unos traslados que van a realizar a otros planetas, sólo puedo decirle “No sea bestia” lo robaron.
10.   Por último,  destortíllese en familia, haga un brindis para recibir el fin del mundo, póngase calzones amarillos, o haga lo que se le dé la gana, pero con moderación,  de esta forma usted tendrá el mejor fin del mundo que haya visto en su vida. 

martes, 27 de diciembre de 2011

HABLANDO DE NATURA



El arte de escribir termina siendo un arte de describir, ¿describir?. Si, describir,
representar con palabras un objeto cualquiera, una cosa cualquiera, algo que vemos con los
ojos, que vemos con la nariz, con las manos, con las vísceras, con lo que haya a la mano.
Describir, hasta las sensaciones y las percepciones abstractas se describen, entonces si se
escribe, se está describiendo, ¿o des- escribiendo?, no lo sé, es sólo una cuestión de
análisis etimológico, buscarle las raíces a las palabras como se le busca a todo aquello de lo
cual se le pretende buscarle su origen. !Y si ven!, “Raíces”, sólo las plantas tienen raíces,
porque están ancladas al suelo y de allá no quieren salirse, están cómodas, relajadas, todo
lo que necesitan les llega sin tener que realizar el menor movimiento. Las plantitas son el
ejemplo claro de la pereza y la conchudez; pero eso les va a las plantas, ¿entonces por qué
nos buscamos las raíces nosotros mismos? Cuando nunca pisamos el mismo lugar dos
veces.
Me parece entonces recordar en este instante a Virgilio, o que digo, imaginarlo, es
evidente que después de dos mil cuatrocientos años de edad que me lleva es imposible que
lo hubiese visto alguna vez, pero se me antoja imaginarlo, evocar sus versos; pero no
aquellos de La Eneida, tan famosos heraldos de la gloria romana, no, algo más sencillo
como esos de “Las Georgias”, algo así como:

Por lo demás, cuando el áureo sol ha ahuyentado al invierno y lo ha metido bajo tierra, y
se ha abierto el cielo con luz del verano, ellas recorren al instante los cerros y las selvas,
succionan flores purpúreas y beben ligeramente de la superficie de los ríos. Así es como
dichosas por no se que dulzor crían su descendencia y sus nidos, así es como forman con
arte la cera fresca y crean la miel pegajosa

Los poetas se les ha otorgado la misión de inmortalizar la gloria de los pueblos, y Virgilio
en la “Eneida”, el poema nacional acude a ello, glorificando a la roma de Julio Cesar y de
Augusto, la Roma de la República y la civilización; pero estas Georgias, este poema escrito
en cuatro mamotretos, acude de manera simple y singular al ciudadano romano, pues el
romano, desde el Cónsul, o el Senador, hasta el más humilde encontraban su esencia en el
campo. En realidad Roma no era para los romanos más que un lugar espléndido para tomar
el fresco en los calurosos veranos de la península itálica, pero su hogar se hallaba en la
tierra, en las campiñas cultivando sus viñedos y sus siembras de cereales. No era extraño
observar a un senador de la República arreando sus bueyes, no era extraño observar a
cualquier romano entre los campos porque al final eran eso, era un pueblo de campesinos
que evolucionó sin abandonar su esencia, tal vez por ello fueron grandes, y tal vez por ello
mismo su imperio se les desplomó, cuando dejaron de lado la razón de su grandeza.
Las Georgias son eso, un compendio de cuatro libros en donde Virgilio nos da cátedra en
agricultura y ganadería, pero sobre todo, Las Georgias es una mirada la cultivo de la vida,
pues así como nos buscamos las raíces debajo de los pies, así mismo, eso que está afuera,
eso que le decimos Naturaleza y que cada vez es más escasa, eso, eso es lo que somos,
somos parte del planeta tal cual nos fue entregado aunque nos de vergüenza reconocerlo.
Pero ahora no quiero evocar a Virgilio, tal vez viajar un poco más acá en el tiempo, tal vez
de este lado del atlántico y un poco más arriba, tal vez buscar a Whitman

Las primeras lilas se hacían parte de este niño,
y la hierba y el dondiego de día, blanco y rojo, y el trébol, blanco y rojo, y el canto del
febe, y los corderos nacidos en marzo y los lechones sonrosados, de la marrana, y el potro de
la yegua y el terreno de la vaca la pollada ruidosa en el corral o junto al fango
del estanque , y los peces que se suspenden tan curiosamente
allá abajo , y el hermoso y curioso líquido y las plantas,
acuáticas con sus cabezas gráciles y planas... todo se hacía parte suya

Whitman, espíritu libre, Whitman, poeta de la sencillez y la vida hecha belleza pura,
Whitman entre riachuelos veía correr la existencia en un transcurrir apaciguado sin
aspavientos ni tensiones, simplemente corre, corre como el río que corre tranquilo como las
horas del día, como las doce horas del sol y de la luna, “ y todo se hacía parte suya”
Whitman sabía igual que los griegos que todo se encuentra conectado con todo, que el
conjunto de todo es lo que hace un mundo y nosotros el todo y la parte simultáneamente.
Pero ¿ en qué momento dejamos de serlo? ¿En qué instante de la existencia dejamos la
natura y construimos una nueva con ritmos de tiempo distinto y hábitads de concreto y
automóviles; y sin embargo aún decimos “eres tan hermosa como una rosa”. Recuerdo que
Neruda lo dijo bien recuerdo que dijo:

Dime ¿La rosa está desnuda o tiene un sólo vestido?

Y así nos vamos de rosa en rosa, y exportando rosas, y comprando rosas en Paloquemao
por docena, y no faltan rosas en cualquier cita, aniversario o San Valentín, y de la rosa se
hizo la simbología del amor, y arrancarlas de la tierra se hizo común, sacándolas de su
estado de comodidad y relajamiento. ¿Tanto mal nos han hecho las rosas enamorando? ¿O
es que no se puede ver a un pobre acomodado?


Pero entonces, regresemos un poco más a estos entornos, y recordemos a un poeta
Colombiano, al nariñenze Aurelio Arturo y su poema Lluvias:

Ocurre así
La lluvia comienza su pausado silabeo
En los lindos claros de bosque
En donde el sol trisca y va juntando
las lentas sílabas y entonces
suelta la cantinela

Y entonces también Arturo describe un fenómeno natural, la lluvia, esa de la cual nos
escondemos en las frías tardes Bogotanas, esa que se esquiva, esa que queremos no nos
toque, no nos dañe el vestido, el peinado, esa que se combina con el gris de las nubes y
hace del día una apología a la depresión y la melancolía. ¿Pero acaso la lluvia tiene la
culpa? ¿En qué instante culpamos a la lluvia de nuestras pérdidas y fracasos?, y bien
entonces nos montamos en hacerle símbolo a ella de todo aquello de lo cual no queremos
sentir, olvidando cuando niños que el correr bajo la lluvia valía más que cualquier cosa,
pero olvidamos mojarnos, así como olvidamos sentir el agua fría correr entre la piel, y el
poeta lo recuerda “En su pausado silabeo”, así como notas musicales que armónicamente
rebotan contra el suelo. En su pausado silabeo como palabras ordenadas que nos llaman un
nombre que retumban la memoria y la consumación. En su pausado silabeo en los lindos
claros del bosque, ese mismo que ya no vemos, ese mismo que se encuentra entre los cerros
y que no se tocan, apenas se observan desde el funicular que en cinco minutos nos tiene en
un restaurante en Monserrate.

Pero si bien estaba Arturo por el sur, por el norte y en pleno caudal del río Magdalena
hallamos al hermoso Candelario Obeso, escribiendo en su lenguaje natural, en Momposino
como siempre fue, como siempre escribió

Er pato , viéndolo bien,
E bruto mui animá
Poco entiende re cariño
Nara hai en er re ejpeciá
Como a toj loj alimale
No e menejté lo enseña
A conocé lo alimentos,
N en las aguas a nará...
Sinemgacgo en ello he vijto
Una cosa que anotá:
Er macho cubre a la jembra
Con su bajte naturá;
I luego que en su guevito
La mira amorosa echá ,
A su suecte é indiferente

Puedo afirmar que cualquier seudo intelectual se tomaría de los cabellos intentando
comprender el poema, no sólo por su escritura, sino pues ¿a quién se le ocurre hacerle un
poema a un pato? Si existen cosas más trascendentes en la poesía que un pato, si los
problemas del hombre se encuentran en urgencia, y este hombre le hace un poema a un
pato; y quién dice entonces que el pato no hace parte del mundo, y quién dice entonces que
este pato no es un espejo que nuestros ojos esquivan. Y es aquí donde nos dirigimos al
punto, y es aquí donde tomo los granos y se los lanzo a todos ustedes que se encuentran
expectantes. Si el problema era conocer el vínculo entre la literatura y la natrualeza, el
vínculo es tan obvio como la pregunta misma, y ya lo dijo Virgilio, y Whitman y Arturo,
Neruda, y muchos otros que no pasaron por aquí, Eliot, Blake, Pessoa, Gomes Jattin, y
muchos más, el gran Kippling en sus libros de la selva y las tierras vírgenes, y muchos
otros, ¿y por qué no decir todos? Si a final de cuentas, todo poeta, todo narrador, todo
dramaturgo ha hecho una apología a la naturaleza en cada una de sus obras y es así porque
la naturaleza lo comprende todo, se refiere a todo, el mundo es natural, la rosa, el río, el
mar y su oleaje, todo es símil de belleza y objeto de metáfora para referirnos a todo y en el
todo regresamos a lo mismo, al mundo, al mundo natural en el que alguna vez nos echaron
por un útero y un vientre abierto que nos tiene aquí; pero entonces de donde viene al
pregunta, o por qué hacer paralelos, y la respuesta salta en que opusimos distancia con el
propio mundo creando uno nuevo, uno lleno de ciudades, de edificios y televisores plasma,
uno colmado de aparaticos Mac, de comunicaciones virtuales, nos inventamos un nuevo
mundo sin necesidad real puesto que así como las plantitas que no se mueven para recibir lo
que a ellas les es necesario, a nosotros nos correspondía lo mismo; pero establecimos
distancia, creamos democracias, construimos nuevas realidades y en ese afán de
desterrarnos del mundo, la belleza del mismo nos sorprende, y hacemos símbolo a los
bosques porque ya no los habitamos, y nos sorprende el mar puro y cristalino porque los
actuales los llenamos de basura, y nos sorprende un amanecer, el canto del pájaro acallado
por el canto del motor de los automóviles, extrañamos el mundo, y describirlo ya se hace
metáfora, y hablar de naturaleza es contar un mundo tan ajeno así como ajenos somos de
nuestra propia esencia, tal vez por eso no somos grandes como los romanos, tal vez por ello
caminamos vacíos entre las calles levantadas de piedra y soledad, tal vez por ello nos
vemos cada vez menos, tal vez por ello no nos vemos, y tenemos que construir odas a la
naturaleza, la misma que nos observa y nos describe, nos resuelve preguntas. La naturaleza
nos brinda las respuestas a todo pero no las vemos, el correr del río es el río del tiempo,
las raíces de los árboles nos dice que pertenecemos a un lugar en el mundo, son tantas
metáforas y tantas significaciones que al alejarse se hacen claras, y al acercar se pierde el
foco.
Pero para eso está la poesía, para simbolizar y revelar, para exaltar aquello que se pierde en
la mirada de todos, para mostrar un poco el camino, el paso perdido entre los vacíos del
hombre contemporáneo. Virgilio lo sabía, Whitman nunca lo olvidó, y ahí están los
referentes de lo cual hoy nos toca, llamar al orden y salvar un mundo que muere más de
olvido que de oprobio, que desvanece en el abandono del campesino por su tierra para
buscar el sueño urbano, el confort urbano que muestran en los televisores plasma. Ahí
están los referentes que reafirman lo que sabemos de sobra, pues de no ser así, no
compararíamos la belleza con cualquier objeto de la naturaleza, no diríamos que “tus ojos
son dos lunas” “ tu cabello una fina cascada”;y eso es lo que más pesa, que lo sabemos y
todo parece permanecer indiferente.
Si se trata de establecer la relación que tiene la naturaleza con la literatura, no queda más
que decir que es precisamente eso, es el tránsito del conocimiento de la misma a nuestros
ojos, es el viaje de su belleza a nuestra piel, es describirla de tal forma como ya no la
vemos, como ya casi no la recordamos, hasta los parques naturales parecen tan artificiales,
que no encontramos una gota de pureza ni en el aire mismo, la palabra describe aquello
que siempre nos fue dado, la palabra monta el puente y de allí podemos observar y tal vez
aventarnos a cruzar. Es difícil abandonar ser sujetos de ahora, es difícil abandonar la calle
por la noche estrellada, es difícil abandonar la oficina por el arado y tal vez pocos lo harán;
pero mientras tanto la poesía recordará y evocará eso que está allí que se llama mundo,
que ha existido siempre y que tiene todas las respuestas, las respuestas que no encontramos
en el cruce de la calle o en el cambio del semáforo...

miércoles, 16 de noviembre de 2011

PAÍS DE MASOQUISTAS



No echemos más cuento, en el país del sagrado corazón  y de la subida a Monserrate con fríjoles en los zapatos nos gusta sufrir por naturaleza,  somos unos masoquistas de miedo, y que somos el país más feliz del mundo ¡Cómo no!
Veámoslo desde un punto más arriba,  mientras en otros lugares del mundo las separaciones y pérdidas afectivas se tratan con psicólogo de oficio y grupos de auto-ayuda, aquí la moda es hacerle todo un culto al despecho, hasta festival hay,  que no es más que una cumbre de borrachos divorciados o abandonados que empinando el codo se dan látigo recordando al ser amado que los dejó tal vez por el ser amado del respectivo (¿si me hago entender con la secuencia?)  pero en fin,  es un grupo de chillones  insufribles que le cuentan sus dolores de abandono a cualquier parroquiano que se les aparece  llevados de la hinchera , mientras el sujeto receptor  no halla la manera de zafarse de semejante pisco tan aburridor.  Y para acabar de completar la música popular no ayuda mucho,  interpretadas con guitarras cuyas cuerdas suenan tan tremendamente ordinarias que hasta alcanzan a transmitir por el  reproductor  la raja que tienen en el aro  derecho y el pedazo de cinta trasparente que le ponen encima para que no se les termine de romper, y cuyas letras  son tan inspiradoras que van desde  toda clase de ignominias a la persona aquella que los abandonó,  hasta suicidios  y asesinatos pasionales en trío que en la mayoría de los casos  terminan materializándose en la realidad.
Qué bonito país,  pero para acabar de completar  cuando no es por amor, nos  toca estrellarnos contra el suelo con los fracasos de la selección de fútbol.  No hay derecho, - Es que esta vez sí, es que ahora si hay equipo; y vuelve la burra al trigo y más burros nosotros  después de  apretar las nalgas por noventa minutos,  otra decepción más cae sobre nosotros.  No sé cómo será en otros países,  tal vez  simplemente dicen  - sólo es un juego y ya,  y ganen o pierdan siguen con su vida normal; y  si el país es demasiado maleta pa´ eso del fútbol pues  tal vez le den importancia igual a cero;  pero nosotros,  fieles  nostálgicos del cinco cero en el estadio de river, el uno a uno  contra Alemania en el mundial del 90,  del cuatro a cuatro contra la URS  en chile, y pues sí, de una copa América hace diez años que es lo único que esta selección ha ganado, aún nos preguntamos si esta vez sí iremos al mundial  de nuevo, así sea para hacer el oso. 
Miren bien, todo es como las relaciones afectivas, tanto contra Venezuela como contra Argentina  fue así,  se inicia ganando por un gol de media distancia,  así como cuando se levanta una mujer,  comienza el romance,  la ilusión, los ojitos brillanticos,  el  te amaré siempre y toda esa parafernalia que uno termina creyéndose, y así termina el primer tiempo, pero comenzando el segundo  y sin saber de dónde cuernos el otro equipo saca fuerzas  coge mal parado al equipo  y tome, el empate,  ¿mal parados?  ¡Mal par….!  Igualito, no es que se descuide uno y aparece un gañán  de cualquier lado con nadadito de perro que  esperan cualquier descuidito  y se mete en el medio;  y  entre el desespero tome  dos uno y pa las duchas.
Yo me pregunto a carta cabal, en serio,  ¿somos masoquistas? , porque así como se les termina rogando después al abandonante,   así mismo  cuando se va acercando la siguiente fecha de la eliminatoria  uno comienza con las mismas masturbaciones mentales y se anima y saca banderitas se pone la camiseta amarilla Adidas y hasta invita a los amigos a ver el partido en el televisor nuevo; para qué,  para terminar después de los noventa minutos  con un dolor en las nalgas impresionante y una pena en el corazón insoportable.
Somos un país de masoquistas,  amamos el fútbol  y esa creo es nuestra mayor desgracia.  

martes, 4 de octubre de 2011

MI EXPERIENCIA CON LA VACA ESTUDIOSA

Recuerdo cuando muy niño, en la escuela nos daban a escuchar una canción cuyo nombre suplico acordarme en este momento, dado que mi memoria ha sido hasta el momento un poco esquiva con este tipo de manifestaciones infantiles. Dicha canción se titulaba “La Vaca Estudiosa”, y creo que con ella querían hacernos meter miedo, con aquello que en cualquier momento, una vaca cualquiera podían entrar en el salón de clases, agotando el aire y aplastando cuanta lonchera encontrara. Qué puedo decir de la cancioncita ésta… recuerdo que empezaba así: 

 “Había una vez una vaca en la Quebrada de Humahuaca. Como era muy vieja, muy vieja, Estaba sorda de una oreja". 

 En nuestro contexto es bastante complejo pensar que pueda existir una vaca que sea vieja, pues sabemos que la expectativa de vida del ganado vacuno en nuestra carnívora sociedad no permite que las reses lleguen a sus años dorados, debe ser por ello que a las vacas no las cubre la ley 100. 

 Y a pesar de que ya era abuela Un día quiso ir a la escuela.

Digamos que a la vaca esta le dio por ir a la escuela, para ello tendría que escapar del hato y pasar todo un anillo de seguridad sin ser vista, de esta manera y sólo así una vaca podría escapar de su futuro sacrificio en un matadero cualquiera. 

Se puso unos zapatos rojos, Guantes de tul y un par de anteojos. 

Bueno, ¡cómo cuernos una vaca se coloca guantes!, y como para qué  le sirve a una vaca unos guantes, si los va a echar a perder intentando escapar para irse a instruirse en la escuelita ésta. Con respecto a los zapatos rojos, claro, servirían como camuflaje, o de cuando acá una vaca usa zapatos rojos, y lo de los anteojos pues… si de pronto es miope la infeliz.

 La vio la maestra asustada y dijo: --Estás equivocada.

Claro y como no, pero no por el hecho de ser una vaca, sino porque el semoviente este tal vez ni estaba matriculado, no tenía un trabajo estable que le permitiera pagar los costos educativos, o quien sabe, por que le caía gorda 

Y la vaca le respondió: --¿Por qué no puedo estudiar yo? 

Esto es lo mismo que deberían decir todos aquellos a los cuales la revolución educativa no ha cobijado, todos aquellos que se quedan años esperando a ver si alguna universidad pública les da el mínimo chance de acceder a ella. He visto a muchos preguntarse lo mismo que la vaca, y la respuesta no es otra que, preséntese en seis meses a ver como le va.

La vaca, vestida de blanco, Se acomodó en el primer banco

Aquí estamos hablando de una vaca reaccionaria, que no se deja anular en sus sueños de graduarse del colegio, tal vez no la sacaron a empujones porque arrastrar doscientas toneladas de carne es algo que una docente de escuela no está acostumbrada a cargar 

 Los chicos tirábamos tiza Y nos moríamos de risa. 

Claro, y cuando no, pero quién no se ríe frente a lo distinto, y más aún les caía más en gracia que un ser del cual sólo veían tragando pasto en las praderas estuviese allí por voluntad propia, cuando estos se encontraban allí obligados, cuando eso de las matemáticas servía tanto para nada que las lecciones de ética, o todas esas pendejadas que les meten, cuando podían estar bailando reggetón en las esquinas u observando el último comercial de Coca Cola. 

 La gente se fue muy curiosa A ver a la vaca estudiosa.

Y tal vez sería la noticia del día, prensa cubriendo el acontecimiento que tenía como personaje principal, no sólo una vaca que quiso estudiar, sino que así mismo, un ser que puso en jaque a todo el sistema educativo nacional, pues si las vacas comienzan a pensar, como cuernos vamos a hacer después para enviarlas al matadero.

La gente llegaba en camiones, En bicicletas y en aviones. Y como el bochinche aumentaba En la escuela nadie estudiaba. 

Situación que no es extraña, o si no me creen obsérvenlo por ustedes mismos, pues a la larga que pereza estudiar,  o esa frase tan común "Me quemé las pestañas", como si el conocimiento fuese un encendedor desechable, o el fogón de gas de la cocina,  estudiar es un requisito,  aprovecharlo lo discutimos.


 La vaca, de pie en un rincón, Rumiaba sola la lección

Un día toditos los chicos Se convirtieron en borricos

 Y en ese lugar de Humahuaca La única sabia fue la vaca

Y la vaca se graduó del colegio, y se ganó una beca en la universidad, posiblemente esté ocupando un cargo público ahora, y no es extraño, no es extraño que una vaca pueda estar dirigiendo alguna entidad, pues a la larga lo que importa en este país es el título, es posible que la maldita no haya aprendido nada, pero se graduó que es lo importante, y así, cuando sean atendidos en el despacho de una vaca, no se alteren ni se asombren, la muy genio supo hacerla, se aprovechó de la revolución educativa, y de los programas de ayuda a poblaciones vulnerables que en este caso, serían "las vacas genios del país". Por lo demás, estas eran las vainas que me metían cuando chico en la escuela, tal vez por ello no dirijo una oficina del Estado, tal vez por ello no me parezco a una vaca

DESATINOS DE UN NUEVO RICO

Después de las declaraciones del Departamento de Planeación Nacional, correspondientes a los tales ciento noventa mil pesos per cápita que superan la línea de pobreza, a mi cabeza llegan una cantidad de incertidumbres sobre mi nueva posición de “Nuevo Rico”. En realidad a ustedes no les importa saber cuánto gano mensualmente, pero obviamente y según el dichoso informe, puedo decir a los cuatro vientos que me encuentro por encima de la línea de pobreza, así como todos mis amigos conocidos, familiares, es decir, ahora todos somos potentados, grandes terratenientes, latifundistas, altos ejecutivos, etc… ¡Somos Ricos Todos en Colombia!, lo cual nos debería llenar de júbilo y hacer una fiesta nacional en pro de nuestra nueva posición social. Sin embargo debo decir que posterior a recibir la noticia, me encontré con que en realidad no todo el mundo se había enterado de la noticia, puesto que en el momento de asumir mi nueva posición social en la élite de este país dictada por el DNP, las respuestas por parte del conjunto de instituciones, entidades y grupos que hacen parte de la élite mencionada no fueron muy acordes a lo dictado por el dichoso DNP Todo inició en la mañana, una noticia en Caracol Radio me avisa que mi posición social había cambiado, inmediatamente me dispuse a asumir mi condición de nuevo rico, y me dirigí al primer Club Social que encontrara. Debo mencionar que visité tres, y en los tres pinches clubes me dijeron lo mismo, que la acción constaba un jurgo de millones, lo cual dista de mis ciento noventa mil pesitos mínimos de nuevo rico, que mi apellido no se encontraba entre los Urrutia, los Lleras o cualquier apellido de esos que eran ricos antes del manifiesto DNPlantiano y que si no me iba y dejaba de hacer escándalo, llamarían a tres guaimarones de seguridad a que me dieran de palos para que despejara el área. Fue entonces mi primer fracaso de nuevo rico, pero no iba a desfallecer en hacer valer mi nueva condición de ciudadano élite, y fue entonces que recordé el asado que iba a realizar el domingo en la terraza de mi casa. Teniendo en cuenta que las páginas sociales de los periódicos cubren los eventos de los ricos, pues lo más lógico fue que viniera un corresponsal a cubrir el evento del sábado en la noche y que fotografiaran a mí y mis amigos con una botella de Águila en una mano y el plato de icopor con el respectivo piquete en la otra. Pues los de los periódicos también se hicieron los de las gafas con el cubrimiento de mi evento social, y hasta me preguntaron si estaba bien de la cabeza y que me hiciera ver de un psiquiatra. La cosa no podía estar peor, nadie me respetaba mi condición de ciudadano elitista lo cual; y no es broma dan ganas de llorar; es como ilusionar a un niño con una paleta que nunca llegará. ¡No hay derecho! ¡Eso no se hace! Así fue terminando mi día, y no sólo fue con los clubs y los periódicos, también fue cuando pedí un mausoleo en el cementerio central, cuando le pedí al banco que me cambiara mi tarjeta de crédito a “dorada” con cupo ilimitado, todo daba a entender que el único que había escuchado la noticia que ahora todos somos ricos era yo, la desesperación llegó hasta el límite y terminé por pensar que todo fue producto de mi imaginación, y tal vez tal cosa me lo soñé, o fue una nota que debí haber escuchado en un portal de otro país. Siendo las cinco de la tarde doña Berta, la señora que hace la limpieza se acercó para despedirse, y como un rayo en mi cabeza, como las iluminaciones o las inspiraciones de esas que le llegan a los genios, recordé el rubro que le pago mensualmente por sus servicios en mi casa. De pronto me dio por preguntarle - ¿Doña Berta, usted ha visto noticias hoy? La señora apenas me miró con ojos de querer matarme pues con todo el oficio del día que le iba a quedar tiempo para ver o escuchar noticias, para posteriormente y con un sutil pero mortero “No”, respondió a mi pregunta. - Ah bueno, pues es mejor que no lo haga, fueron tantas malas noticias hoy que deprimen a cualquiera Y con estas palabras la señora se retiró, y tomó rumbo a su casa en las lomas de la ciudad, y yo, con un suspiro de alivio, agradecí que doña Berta no se hubiese enterado que a partir de ese día también era una nueva ricachona de este país. Donde se entere me hace decirle doctora de ahí en adelante