martes, 4 de octubre de 2011

MI EXPERIENCIA CON LA VACA ESTUDIOSA

Recuerdo cuando muy niño, en la escuela nos daban a escuchar una canción cuyo nombre suplico acordarme en este momento, dado que mi memoria ha sido hasta el momento un poco esquiva con este tipo de manifestaciones infantiles. Dicha canción se titulaba “La Vaca Estudiosa”, y creo que con ella querían hacernos meter miedo, con aquello que en cualquier momento, una vaca cualquiera podían entrar en el salón de clases, agotando el aire y aplastando cuanta lonchera encontrara. Qué puedo decir de la cancioncita ésta… recuerdo que empezaba así: 

 “Había una vez una vaca en la Quebrada de Humahuaca. Como era muy vieja, muy vieja, Estaba sorda de una oreja". 

 En nuestro contexto es bastante complejo pensar que pueda existir una vaca que sea vieja, pues sabemos que la expectativa de vida del ganado vacuno en nuestra carnívora sociedad no permite que las reses lleguen a sus años dorados, debe ser por ello que a las vacas no las cubre la ley 100. 

 Y a pesar de que ya era abuela Un día quiso ir a la escuela.

Digamos que a la vaca esta le dio por ir a la escuela, para ello tendría que escapar del hato y pasar todo un anillo de seguridad sin ser vista, de esta manera y sólo así una vaca podría escapar de su futuro sacrificio en un matadero cualquiera. 

Se puso unos zapatos rojos, Guantes de tul y un par de anteojos. 

Bueno, ¡cómo cuernos una vaca se coloca guantes!, y como para qué  le sirve a una vaca unos guantes, si los va a echar a perder intentando escapar para irse a instruirse en la escuelita ésta. Con respecto a los zapatos rojos, claro, servirían como camuflaje, o de cuando acá una vaca usa zapatos rojos, y lo de los anteojos pues… si de pronto es miope la infeliz.

 La vio la maestra asustada y dijo: --Estás equivocada.

Claro y como no, pero no por el hecho de ser una vaca, sino porque el semoviente este tal vez ni estaba matriculado, no tenía un trabajo estable que le permitiera pagar los costos educativos, o quien sabe, por que le caía gorda 

Y la vaca le respondió: --¿Por qué no puedo estudiar yo? 

Esto es lo mismo que deberían decir todos aquellos a los cuales la revolución educativa no ha cobijado, todos aquellos que se quedan años esperando a ver si alguna universidad pública les da el mínimo chance de acceder a ella. He visto a muchos preguntarse lo mismo que la vaca, y la respuesta no es otra que, preséntese en seis meses a ver como le va.

La vaca, vestida de blanco, Se acomodó en el primer banco

Aquí estamos hablando de una vaca reaccionaria, que no se deja anular en sus sueños de graduarse del colegio, tal vez no la sacaron a empujones porque arrastrar doscientas toneladas de carne es algo que una docente de escuela no está acostumbrada a cargar 

 Los chicos tirábamos tiza Y nos moríamos de risa. 

Claro, y cuando no, pero quién no se ríe frente a lo distinto, y más aún les caía más en gracia que un ser del cual sólo veían tragando pasto en las praderas estuviese allí por voluntad propia, cuando estos se encontraban allí obligados, cuando eso de las matemáticas servía tanto para nada que las lecciones de ética, o todas esas pendejadas que les meten, cuando podían estar bailando reggetón en las esquinas u observando el último comercial de Coca Cola. 

 La gente se fue muy curiosa A ver a la vaca estudiosa.

Y tal vez sería la noticia del día, prensa cubriendo el acontecimiento que tenía como personaje principal, no sólo una vaca que quiso estudiar, sino que así mismo, un ser que puso en jaque a todo el sistema educativo nacional, pues si las vacas comienzan a pensar, como cuernos vamos a hacer después para enviarlas al matadero.

La gente llegaba en camiones, En bicicletas y en aviones. Y como el bochinche aumentaba En la escuela nadie estudiaba. 

Situación que no es extraña, o si no me creen obsérvenlo por ustedes mismos, pues a la larga que pereza estudiar,  o esa frase tan común "Me quemé las pestañas", como si el conocimiento fuese un encendedor desechable, o el fogón de gas de la cocina,  estudiar es un requisito,  aprovecharlo lo discutimos.


 La vaca, de pie en un rincón, Rumiaba sola la lección

Un día toditos los chicos Se convirtieron en borricos

 Y en ese lugar de Humahuaca La única sabia fue la vaca

Y la vaca se graduó del colegio, y se ganó una beca en la universidad, posiblemente esté ocupando un cargo público ahora, y no es extraño, no es extraño que una vaca pueda estar dirigiendo alguna entidad, pues a la larga lo que importa en este país es el título, es posible que la maldita no haya aprendido nada, pero se graduó que es lo importante, y así, cuando sean atendidos en el despacho de una vaca, no se alteren ni se asombren, la muy genio supo hacerla, se aprovechó de la revolución educativa, y de los programas de ayuda a poblaciones vulnerables que en este caso, serían "las vacas genios del país". Por lo demás, estas eran las vainas que me metían cuando chico en la escuela, tal vez por ello no dirijo una oficina del Estado, tal vez por ello no me parezco a una vaca

DESATINOS DE UN NUEVO RICO

Después de las declaraciones del Departamento de Planeación Nacional, correspondientes a los tales ciento noventa mil pesos per cápita que superan la línea de pobreza, a mi cabeza llegan una cantidad de incertidumbres sobre mi nueva posición de “Nuevo Rico”. En realidad a ustedes no les importa saber cuánto gano mensualmente, pero obviamente y según el dichoso informe, puedo decir a los cuatro vientos que me encuentro por encima de la línea de pobreza, así como todos mis amigos conocidos, familiares, es decir, ahora todos somos potentados, grandes terratenientes, latifundistas, altos ejecutivos, etc… ¡Somos Ricos Todos en Colombia!, lo cual nos debería llenar de júbilo y hacer una fiesta nacional en pro de nuestra nueva posición social. Sin embargo debo decir que posterior a recibir la noticia, me encontré con que en realidad no todo el mundo se había enterado de la noticia, puesto que en el momento de asumir mi nueva posición social en la élite de este país dictada por el DNP, las respuestas por parte del conjunto de instituciones, entidades y grupos que hacen parte de la élite mencionada no fueron muy acordes a lo dictado por el dichoso DNP Todo inició en la mañana, una noticia en Caracol Radio me avisa que mi posición social había cambiado, inmediatamente me dispuse a asumir mi condición de nuevo rico, y me dirigí al primer Club Social que encontrara. Debo mencionar que visité tres, y en los tres pinches clubes me dijeron lo mismo, que la acción constaba un jurgo de millones, lo cual dista de mis ciento noventa mil pesitos mínimos de nuevo rico, que mi apellido no se encontraba entre los Urrutia, los Lleras o cualquier apellido de esos que eran ricos antes del manifiesto DNPlantiano y que si no me iba y dejaba de hacer escándalo, llamarían a tres guaimarones de seguridad a que me dieran de palos para que despejara el área. Fue entonces mi primer fracaso de nuevo rico, pero no iba a desfallecer en hacer valer mi nueva condición de ciudadano élite, y fue entonces que recordé el asado que iba a realizar el domingo en la terraza de mi casa. Teniendo en cuenta que las páginas sociales de los periódicos cubren los eventos de los ricos, pues lo más lógico fue que viniera un corresponsal a cubrir el evento del sábado en la noche y que fotografiaran a mí y mis amigos con una botella de Águila en una mano y el plato de icopor con el respectivo piquete en la otra. Pues los de los periódicos también se hicieron los de las gafas con el cubrimiento de mi evento social, y hasta me preguntaron si estaba bien de la cabeza y que me hiciera ver de un psiquiatra. La cosa no podía estar peor, nadie me respetaba mi condición de ciudadano elitista lo cual; y no es broma dan ganas de llorar; es como ilusionar a un niño con una paleta que nunca llegará. ¡No hay derecho! ¡Eso no se hace! Así fue terminando mi día, y no sólo fue con los clubs y los periódicos, también fue cuando pedí un mausoleo en el cementerio central, cuando le pedí al banco que me cambiara mi tarjeta de crédito a “dorada” con cupo ilimitado, todo daba a entender que el único que había escuchado la noticia que ahora todos somos ricos era yo, la desesperación llegó hasta el límite y terminé por pensar que todo fue producto de mi imaginación, y tal vez tal cosa me lo soñé, o fue una nota que debí haber escuchado en un portal de otro país. Siendo las cinco de la tarde doña Berta, la señora que hace la limpieza se acercó para despedirse, y como un rayo en mi cabeza, como las iluminaciones o las inspiraciones de esas que le llegan a los genios, recordé el rubro que le pago mensualmente por sus servicios en mi casa. De pronto me dio por preguntarle - ¿Doña Berta, usted ha visto noticias hoy? La señora apenas me miró con ojos de querer matarme pues con todo el oficio del día que le iba a quedar tiempo para ver o escuchar noticias, para posteriormente y con un sutil pero mortero “No”, respondió a mi pregunta. - Ah bueno, pues es mejor que no lo haga, fueron tantas malas noticias hoy que deprimen a cualquiera Y con estas palabras la señora se retiró, y tomó rumbo a su casa en las lomas de la ciudad, y yo, con un suspiro de alivio, agradecí que doña Berta no se hubiese enterado que a partir de ese día también era una nueva ricachona de este país. Donde se entere me hace decirle doctora de ahí en adelante